Comunión

La Eucaristía es el centro de la vida cristiana, el sacramento de sacramentos, y la plenitud de la Iniciación Cristiana.

Los niños deben prepararse adecuadamente a recibir la Primera Comunión que significa entrar en la vida cristiana adulta, y participar como cristianos maduros y responsables en la vida de la Iglesia. Por eso la preparación debe ser más atenta y la participación más consciente.

La catequesis de Primera Comunión dura dos cursos, una hora a la semana (todos los miércoles de 17’30-18’30 h. o bien los domingos de 10’30 a 11’30 según se solicite). Se puede empezar a partir de 3º de Primaria. Las catequesis comenzarán el miércoles 1 de octubre. Se pueden inscribir desde el 8 de septiembre.

Es imprescindible para hacer la catequesis que los niños estén matriculados en la clase de Religión Católica en sus colegios y que presenten el volante de Bautismo y el certificado de estar inscrito en clase de religión.

De la misma manera es obligatoria la asistencia a misa a la parroquia los domingos y que los padres (ambos) acudan a formación una vez al trimestre.

Podéis inscribir a vuestros hijos rellenando el siguiente formulario (la plaza no se confirma mientras no se entregue en el despacho la partida de bautismo y el certificado del colegio de estar matriculado en la clase de Religión Católica):

https://forms.gle/3mugTk6i7DgBTUHg6

Pero la preparación de los hijos no es responsabilidad sólo de la parroquia. La participación de los padres y de toda la familia en ella es fundamental. Por eso a lo largo del curso hay tres charlas de formación para padres, una al trimestre, que os ayuden en la importante tarea de acercar los niños a Jesús. Os avisaremos oportunamente del calendario.

Si eres joven o mayor y todavía no has hecho la Primera Comunión, ponte en contacto con nosotros y te hacemos un plan personalizado de preparación.

Si eres muy mayor o estás gravemente enfermo y no puedes venir a misa y comulgar en la parroquia por esta razón, habla con los sacerdotes. Ellos visitan semanalmente a aquellas personas enfermas que lo solicitan para llevarles la comunión y acompañarles, confesarles si es necesario o darles la unción si así lo piden.